Libre Albedrío
Tradicionalmente el destino es una fuerza sobrenatural que guía nuestra vida desde que nacemos hasta que morimos.
Desde el punto de vista religioso el destino es un plan creado por Dios, que no puede ser modificado de ninguna manera. Esto, por supuesto, exceptuando el conocimiento judeocristiano que rechaza de plano (desde la Sagrada Escritura) la existencia de una predestinación absoluta (debido al libre albedrío, que entre otras cosas, hace al hombre ser imagen y semejanza de Dios).
La mayor parte de las religiones consideran a Dios como un ser omnisciente y eterno pudiendo conocer el pasado, el presente y el futuro. Si Dios puede tener cualquier clase de percepción o conocimiento del futuro implica que los sucesos en nuestro universo se predeterminan.
Que los sucesos estén predeterminados no implica necesariamente predestinación ya que Dios actuaría como conocedor del futuro y no como arquitecto del mismo.
Si a todo lo anterior le sumamos como válido el concepto de Milagro como intervención divina en el universo nos encontramos con una nueva controversia.
Dios abandona su papel contemplativo e interviene puntualmente en un Universo del cual conoce su futuro, existiendo desde tal momento predeterminación y predestinación.
Por todo lo explicado anteriormente la existencia de milagros no es compatible con el libre albedrío pero sí con la predestinación.
Ante este panorama la pregunta es simple:
¿Estamos predestinados o disfrutamos de libre albedrío?
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marzo 4th, 2009 at 16:59 pm
Bueno, ciertamente nos introducimos en un tema muy complicado. Mi punto de vista sobre este tema se desvía bastante de lo mencionado en el post, porque no parto de la existencia de dios en ninguna de sus posibles formas, contemplativa o como ente activo.
¿Existe el libre albedrío? Es una pregunta bastante dificil de responder. Yo pienso que nacemos con unas potencialidades, y a medida que vamos teniendo vivencias estas nos moldean de alguna manera. Por lo tanto, todo lo que hacemos sería fruto de la interacción entre nuestra biología y nuestras circunstancias. Pensamos como pensamos por lo que hemos vivido, por como estas vivencias han moldeado nuestro cerebro (nuestra biología), y en consecuencia actuamos frente a las nuevas circunstancias. Visto de este modo, si que estamos determinados, nos determina nuestra biología más nuestro ambiente. La única razón por la que todos somos diferentes es el hecho de que nuestras biologías son diferentes, y nuestras vivencias son siempre diferentes.
Por esto, aunque estamos en cierta manera determinados, nunca se podrá predecir nuestro comportamiento al 100%. Hay demasiadas variables.