Todo lo que buscamos está dentro nuestro

No hay que ser mezquino con el amor, cuanto más se ama, más amor vuelve multiplicado en nuestra propia vida. Debemos estar siempre con el corazón creciendo en gratitud. Cuando descubrimos que no había que buscar nada afuera de uno mismo, nos damos cuenta que todos los lugares donde queríamos llegar siempre estuvieron dentro nuestro.
Me gusta el ejemplo de Ganesha, el Dios de la india con cabeza de elefante. El padre y la madre lo reúnen a Él y a su hermano y le dicen: el que primero dé la vuelta al mundo, ese es el más sabio. Entonces el hermano sale corriendo para llegar primero y Ganesha da vueltas sobre sí mismo y dice: ya llegué. Los padres lo felicitan y premian. Aquel que se descubre a sí mismo ya recorrió el universo.

Pero seguimos queriendo lograr cosas afuera en lugar de vivir lo que ya tenemos, lo que ya somos, vivir ese estado de luz genuino que es lo que somos de verdad.

¿Por qué no nos atrevemos a brillar con todo nuestro potencial?
Porque todavía nos identificamos tanto con el personaje que creemos que  interpretamos, que nos creemos que ese personaje es real, y nos obnubila, nos saca la visión de toda la grandeza que siempre hay en nosotros más allá de los roles en que actuamos en nuestro paso por el planeta a diario.

Una frase divina de Sai Baba dice: -“Cada vez que odies a alguien ahí afuera, ese es el espejo de lo que odias en vos, pero como no logras tener la grandeza, el coraje, ser heroico, tener la humildad de decir: -“tengo esos residuos que tengo que trabajar”, en el otro detestamos las cualidades que no podemos terminar de ver en nosotros mismo. Cada vez que amamos a otro, esa es la belleza de nuestro interior, pero cada vez que pedimos que otro nos ame es porque no nos estamos amando con  la intensidad, con la grandeza, con la confianza, con la calma, de lo que somos capaces.

Somos seres de luz, nacimos para ser felices, el problema es que nunca se nos dijo eso y estamos llevando vidas bastante limitadas creyendo que éramos lo que el mundo nos decía, y ahora ya sabemos bien que no somos nunca más lo que el mundo nos ha dicho, sino todo aquello que ni siquiera intuimos todavía que somos.

Claudio María Dominguez

(Fuente: Infobae)

Mensajes de tu hijo

No me consientas. Enséñame a compartir.

No temas ser firme conmigo. Lo prefiero… me hace sentir seguro.

De ser posible, no me corrijas frente a la gente. Haré más caso si hablas conmigo en privado.

No olvides cuál es la diferencia entre errores y pecados.

No me protejas de las consecuencias. Necesito aprender de la forma más difícil.

No le prestes mucha atención a  mis pequeñas enfermedades. Por medio de ellas a veces consigo la atención que deseo.

No me regañes. Instrúyeme y guíame.

No hagas promesas precipitadas. Recuerda que me siento muy defraudado cuando las promesas no se cumplen.

No olvides que no puedo expresarme tan bien como deseo. Es por esta razón que a veces no soy preciso.

No seas incongruente. Eso me confunde por completo y me hace perder la fe en ti.

La manera más segura de hacer la cosa difícil para los hijos es haciendo que sea más fácil para ellos.

Autor Desconocido

Necesitamos de alguien

Siempre vamos a necesitar de alguien, de nuestros padres, hermanos, amores, amigos porque no estamos solo en este y basto universo, tampoco es debilidad necesitar de una persona que nos oiga, que nos entienda, que nos acompañe, que nos de afecto, amor, somos unos seres creados con amor, nuestras esencia pura es ser amoroso, bondadoso, fraternal que nos desviemos del camino es de humano. A veces las situaciones, personas nos llevan a cambiar , y endurecer el corazón y olvidarnos de que somos hijos de un mismo padre, omnipresente, único poder, única verdad, única esencia, no podemos vivir aislado de las necesidades de otros, si en nuestras manos esta satisfacerlas , si de una persona depende sentirnos amados y amar, entonces necesitamos alguien, el bebe necesita de la leche materna, del calor de nuestras madres, entonces como vamos a vivir en una loma solo, sin interrelacionarnos con otras personas, si necesitamos del aire su oxigeno para vivir, de los animales, de las plantas todo es una intercambio de necesidades y ayudas.

Necesitamos continuar la raza humana, el hombre y la mujer son los con_ productores de la raza humana y aun mas cuando esa unión se da con amor, hoy el hombre con la ciencia ha avanzado mucho sobre todo en las curas de enfermedades, porque el primer orden es de estar sano para una nueva raza humana, en perfecto orden mente cuerpo y para todo nos necesitamos los unos con los otros. Es triste de aquel que se cree único, y que no necesita a nadie para sobrevivir, ese será el primero de pedir ayuda, porque vivimos en sociedad desde la creación y todo los logros obtenidos se han hecho realidad porque un colectivo trabajo para ello.

Si hay cosas indispensables, otras que se sustituyen con otra pero es una ley de vida, pero lo único que jamás se podrá sustituir será el calor humano, y el ejemplo más claro es aunque un amor halla sido frustrante pero amamos con pasión nunca se olvida; un amigo aunque halla sido traidor y nuestro afecto hacia él fue sincero siempre lo recordaremos, ves siempre vamos a necesitar de alguien para recordarnos que tenemos amor para dar.

Mónica Zerpa

El sueño del sultán (cuento)

Cuentan que una noche un sultán soñó que había perdido todos los dientes. Enseguida cuando despertó, ordenó llamar a un adivino para que interpretase su sueño.

- ¡Qué desgracia, mi señor! – exclamó el adivino – cada diente caído representa la pérdida de un pariente de Vuestra Majestad.

- ¡Qué insolencia! – gritó el sultán enfurecido – ¿Cómo te atreves a decirme semejante cosa? ¡Fuera de aquí!

Llamó a su guardia y ordenó que encierre al adivino durante una semana  y que le dieran cien latigazos.

Más tarde ordenó que le trajeran otro adivino. Enseguida cuando lo vio, le contó lo que había soñado. Éste, después de escuchar al sultán con muchísima atención, le dijo:

- ¡Excelso Señor! ¡Felicitaciones! El sueño significa que sobreviviréis a todos vuestros parientes.

Se iluminó  el semblante del sultán con una gran sonrisa y ordenó que le dieran cien monedas de oro al adivino. Cuando éste salía del palacio, uno de los cortesanos le dijo admirado:

- ¡No es posible! La interpretación que hiciste de los sueños es la misma que la del primer adivino. No entiendo por qué al primero le pagó con cien latigazos y una semana de calabozo y a ti con cien monedas de oro.

- Recuerda bien, amigo mío – respondió el adivino – que todo depende de la forma en el decir. Uno de los grandes desafíos de la humanidad es aprender el arte de comunicarse. De la forma como nos comunicamos depende, la mayoría de las veces, la felicidad o la desgracia de las personas, la paz o la guerra entre los pueblos. Que la verdad debe ser dicha en cualquier situación, de esto no cabe duda, más la forma con que debe ser comunicada es lo que provoca en algunos casos, grandes problemas. La verdad puede compararse con una piedra preciosa. Si la lanzamos contra el rostro de alguien, puede herir, pero, si la envolvemos  delicadamente y la ofrecemos con ternura, sin dudas que será aceptada con agrado.

Cuento tradicional Sufí

Decálogo del matrimonio feliz (consejos de amor)

1. Nunca estéis enfadados los dos a la vez.

2. No os gritéis jamás, a no ser que la casa se incendie.

3. Si uno de los dos debe ganar una discusión, deja que sea el otro.

4. Si tienes que criticar, hazlo con amor y delicadeza.

5. Nunca menciones errores del pasado.

6. Olvídate del mundo entero antes que de tu pareja.
 
7. Nunca os vayáis a dormir sin haber hecho las paces por una discusión.

8. Al menos una vez al día, hazle un comentario amable o ten un gesto de amor.
 
9. Cuando te hayas equivocado, admítelo y pide perdón. Si se equivoca, perdónale.

10. Se necesitan dos para una pelea, y quien no tiene la razón es normalmente el que más habla.

Autor Desconocido