
Cuando dejas a una persona a la cual quieres y que ha tenido una mínima importancia en tu vida recomendaría hacerlo bien. Lo mínimo que se puede hacer es dar un motivo aparentemente creíble para la otra persona, independientemente del grado de veracidad que en realidad tenga dicho motivo. Se trata de causar el mínimo daño posible a todas las partes.
En mi humilde opinión la hoja de ruta debería comenzar con el mítico sms:
Tenemos que hablar
Si tu pareja es mínimamente inteligente te acabas de ahorrar todo el proceso de aclimatamiento y tu futura ex-pareja vendrá totalmente preparada para escuchar malas noticias.
Posteriormente y dependiendo de tus motivos reales, puedes optar por un gran abanico de frases para la ocasión:
Será mejor que nos demos un tiempo
La culpa no es de nadie
Creo que nuestra relación ha caído en la monotonía
Es que no tenemos la misma escala de valores
Lo mejor es dejarlo para no hacerte daño
Creo que no estoy preparado para llevar una relación
Todo tiene un principio y un final
Eres demasiado perfecto, no te encuentro ningún fallo, y eso me asusta
Las cosas están yendo demasiado deprisa…
Sé que ahora te duele, pero en el futuro me lo agradecerás
De verdad, te aseguro que no hay otra persona
Creo que te conozco lo suficiente como para saber que no soy lo que buscas
No te preocupes, siempre podremos seguir siendo amigos
En resumen, el que no lo deja con su pareja es porque no quiere ya que motivos triviales sobran ¿¿no creéis??.
¿Os han dejado alguna vez con un discurso un poco más original?
Imagen| Paulagfurio




