Si tuviera amigos…

Si tuviera millones de amigos, le pediría a cada uno un peso y sería millonario.

Si tuviera 500 mil amigos, les pediría tomarnos de las manos para unir el país.

Si tuviera 200 mil amigos, fundaría una ciudad donde todo el mundo me saludaría con una sonrisa.

Si tuviera 25 mil amigos, la empresa de teléfonos me cortaría la línea cada vez que cumpliera años.

Si tuviera 6 mil amigos, me gustaría ser padrino de 6 mil niños.

Si tuviera mil amigos, tendría mil manos para mí.

Si tuviera 365 amigos, pasaría cada día del año con uno de ellos.

Si tuviera 100 amigos, tuviera cada día cien consejos.

Si tuviera 10 amigos, mi madre tendría 10 hijos más.

Si tuviera 4 amigos, tendría aseguradas cuatro manos que cargaran mi ataúd.

Si tuviera 2 amigos, sería 2 veces más feliz.

Pero si tuviera un solo amigo, no necesitaría tener más.

Hay quienes quieren tener un millón de amigos, cuando cada uno de ustedes vale millones.

Autor Desconocido

Necesitamos de alguien

Siempre vamos a necesitar de alguien, de nuestros padres, hermanos, amores, amigos porque no estamos solo en este y basto universo, tampoco es debilidad necesitar de una persona que nos oiga, que nos entienda, que nos acompañe, que nos de afecto, amor, somos unos seres creados con amor, nuestras esencia pura es ser amoroso, bondadoso, fraternal que nos desviemos del camino es de humano. A veces las situaciones, personas nos llevan a cambiar , y endurecer el corazón y olvidarnos de que somos hijos de un mismo padre, omnipresente, único poder, única verdad, única esencia, no podemos vivir aislado de las necesidades de otros, si en nuestras manos esta satisfacerlas , si de una persona depende sentirnos amados y amar, entonces necesitamos alguien, el bebe necesita de la leche materna, del calor de nuestras madres, entonces como vamos a vivir en una loma solo, sin interrelacionarnos con otras personas, si necesitamos del aire su oxigeno para vivir, de los animales, de las plantas todo es una intercambio de necesidades y ayudas.

Necesitamos continuar la raza humana, el hombre y la mujer son los con_ productores de la raza humana y aun mas cuando esa unión se da con amor, hoy el hombre con la ciencia ha avanzado mucho sobre todo en las curas de enfermedades, porque el primer orden es de estar sano para una nueva raza humana, en perfecto orden mente cuerpo y para todo nos necesitamos los unos con los otros. Es triste de aquel que se cree único, y que no necesita a nadie para sobrevivir, ese será el primero de pedir ayuda, porque vivimos en sociedad desde la creación y todo los logros obtenidos se han hecho realidad porque un colectivo trabajo para ello.

Si hay cosas indispensables, otras que se sustituyen con otra pero es una ley de vida, pero lo único que jamás se podrá sustituir será el calor humano, y el ejemplo más claro es aunque un amor halla sido frustrante pero amamos con pasión nunca se olvida; un amigo aunque halla sido traidor y nuestro afecto hacia él fue sincero siempre lo recordaremos, ves siempre vamos a necesitar de alguien para recordarnos que tenemos amor para dar.

Mónica Zerpa

Amistad, quizá sea eso

Quiero ser para tí como un puente sobre el río. De este lado, tu hoy. Del otro lado, tu mañana.

Entre ambas orillas, el río de la vida: a veces está calmo, a veces turbulento; algunas veces traicionero, otras profundo y barroso.

Es necesario atravesarlo.

No soy Dios ni pretendo jugar a Dios. Sólo Él puede llevarte con seguridad a la otra orilla.

Pero sí quiero ser el puente que haga más fácil tu trayecto.

Si tienes miedo, pasa sobre mis hombros. Si no quieres correr riesgos, usa mis hombros.

Si encuentras que no conviene pasar solo, usa mis hombros. Si me balanceo, no tengas miedo.

Dios me colocó en tu camino para ayudarte a cruzar el río de la vida. No vaciles en pisar solamente en mí. Y cuando estés por llegar, si quieres, recógeme. Pero si me entiendes bien, déjame en donde estoy: otros pasarán por mí, como tu pasaste.

Pero quiero que continúes en tu caminar. Soy tu puente para muchas travesías de la vida. Si me quieres, entonces, puedes llamarme amigo.

Ten calma.
Ten calma, desacelera el ritmo de tu corazón silenciando tu mente.
Afirma tu paso con la visión del futuro.
Encuentra la calma de las montañas.
Rompe la tensión de tus nervios y músculos con la dulce música de los arroyos que viven en tu memoria.

Vive intensamente la paz del sueño.

Aprende a tomar vacaciones de un minuto, al detenerte a mirar una flor, al conversar con un amigo, al contemplar un amanecer o al leer algunas líneas de un buen libro.

Recuerda cada día la fábula de la liebre y la tortuga, para que sepas que vivir más intenso no quiere decir vivir más rápido y que la vida es más que aumentar la velocidad.

Voltea hacia las ramas del roble que florece y comprende que creció grande y fuerte porque creció despacio y bien.

Ten calma, desacelera el paso y echa tus raíces en la buena tierra de lo que realmente vale, para así crecer hacia las estrellas.

Hellen Keller

(27 de junio de 1880 – 1 de junio de 1968) fue una autora, activista política, y oradora estadounidense sordociega.
 

No preguntes

Al triste, no le preguntes la historia de su desgracia… Sino dile que en ti, tiene un amigo.

Al que llora, no le escudriñes el origen de su llanto… Sino dile que tú tienes un hombro, un pañuelo, una sonrisa.

Al que anda tambaleante por la vida no le analices por qué no ha llegado nunca a ninguna parte… Mejor dile que tú tienes una luz, un consejo, y un bastón por si llegara a necesitarlos.

Al que anda sin templo y sin oración no le preguntes por qué es un descreído… Mejor enséñale a Dios, y mételo en el secreto de tu plegaria.

A esos que hacen un caos de su vida no les preguntes que causa su confusión… Mejor enséñales el rastro sosegado de la fe, y el fluir constante de tu serenidad.

Al que anda dolido y agotado con su cruz, no le preguntes por qué le pesa tanto… Mejor ponlo en posición de que Dios se irradie sobre él… Y ya poco a poco irá llegando la luz.

Al que se resiste a seguir, y se siente vencido, no le andes por las normas, las deducciones y los raciocinios… Mejor dale la mano, y dile:”¡Voy contigo!”

No le preguntes a cada uno su necesidad… Mejor demuéstrales que siempre hay un sueño más asombroso que su mala suerte.

Autor Desconocido

Dios sabe (poema de amistad)

* Dios sabe *

Dios sabe que llega el momento,
que se necesita una palabra de aliento.
Alguien que elogie nuestros triunfos
o seque nuestras lágrimas.
sabe que necesitamos compartir mucho más.

Sabe que en nuestro corazón preocupado,
palpita también el dolor,
por pruebas, desgracias u objetivos que no podremos lograr.
Por eso, necesitamos otro corazón comprensivo a nuestro lado,
para darnos fuerza y coraje para volver a intentar.

Podremos hacer de nuestras vidas,
un comienzo nuevo y fresco,
donde se incluyan la amistad y la alegría.
Dios sabe que necesitamos del compañerismo…
que por siempre dura… ese siempre florecería.

Claro que Dios lo sabe…
por eso respondió a mís pedidos
y me entrego a una amiga como tú.

Te aprecio…

Autor: ©Almatriste

País: Argentina

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