Hace ya mucho tiempo que durante un zapping por la decadente programación televisiva me detuve en una serie americana con un personaje principal que captó mi atención. Creo recordar que lo primero que le escuché decir fue:
¿Preferiría un médico que le coja la mano mientras se muere o uno que le ignore mientras mejora? Aunque yo creo que lo peor sería uno que te ignore mientras te mueres
Muchos de vosotros ya sabréis que me refiero al amado por muchos y odiado por otros tantos Doctor Gregory House de la serie House emitida por la Fox. Tengo que admitir que desde ese día sigo la serie sin perderme un capítulo hechizado por la admiración hacia el personaje principal. Admiro su sinceridad, integridad, ironía, inteligencia y por encima de todo su total menosprecio a cualquier norma impuesta por su entorno. Puede que parte del éxito de esta serie sea mostrarnos a un hombre que ha llegado al culmen profesional siendo políticamente incorrecto y libre del yugo que la sociedad ejerce sobre cada uno de nosotros.
Desgraciadamente vivimos en un mundo donde la hipocresía emerge en cada esquina y el “ser” es menos importante que el “parecer”. En nuestra sociedad actual el doctor House seguiría en su querido hospital, pero en la cuarta planta, con una camisa de fuerza y con más vicodín en el cuerpo que en la serie.
Os dejo alguna de sus mejores frases,
La vida es un asco y la suya es peor que otras. Aunque las hay peores, lo cual también es deprimente
Ponle inmunoglobina ya. Si mejora gano yo; si muere, tú
La naturaleza de la medicina hace que si la cagas, alguien la palme
¿Sigue siendo ilegal hacerle una autopsia a alguien vivo?
Me encanta el olor a pus por la mañana. ¡Huele a victoria!
Los padres están enfadados porque el chico se está muriendo, es comprensible. Pero si no se muere, se les pasará el enfado.
Lo siento, este mes no puedo hacer más pruebas inútiles a más idiotas
Los pacientes siempre mienten
Y tú, ¿eres políticamente incorrecto o ya has sido domesticado/a por la sociedad actual?
No hay entradas relacionadas.





febrero 27th, 2009 at 18:48 pm
bueno, bueno… Si, pero a pesar de lo que dices no hay que olvidad que House no parece precisamente el colmo de la felicidad.
House es sin duda un personaje excéntrico, lo cual no significa que sea mejor que nadie. Sólo significa que llama más la atención.
Es cierto que una persona puede ser “domesticada”, como tu dices, por la sociedad. Ello implica, en mi opinión, no hacer las cosas porque se piensan, sino porque deben ser así por norma, porque las hace así todo el mundo, porque mi madre me lo ha dicho, etc.
Se puede ser no domesticado y no llamar la atención como lo hace House. Con pensar las cosas y hacerlas porque uno así las cree, aunque visto desde fuera parezca una persona más. Lo que si es absurdo es hacer las cosas por llevar la contraria a la media. Es curioso como la gente que hace este tipo de cosas se cree especial, y se jacta de ser más inteligentes cuando, en la mayoría de los casos, es casi lo conrario.
febrero 28th, 2009 at 14:06 pm
No sé de ningún genio que no fuese excéntrico. Si actuas como todo el mundo solo puedes terminar siendo como todo el mundo. Te olvidas que la sociedad influye también en los procesos mentales y la manera de pensar. La sociedad te obliga a que consumas gran parte de tu tiempo en un proceso de socialización con tu entorno y que es totalmente necesario para no parecer un bicho raro. Al final o ya al principio adoptas estos comportamientos como normales y crees que lo haces porque has sido libre para elegir.
Mentira!!!
Normalmente los grandes hombres y mujeres de nuestra historia renunciaron a esta exclavitud social invirtiendo su tiempo en lo que de verdad querían hacer. Desde nuestro prisma puede dar la impresión de que fracasaron en su vida personal pero no!!!!, los logros nunca habrían llegado sin la renuncia de lo primero, era el precio que habia que pagar.
marzo 2nd, 2009 at 0:29 am
es curioso eso que dices “Desde nuestro prisma puede dar la impresión de que fracasaron en su vida personal pero no!!!!” conozco genios que se han vuelto locos y se han suicidado por no encajar en la sociedad, por no tener vida personal. Yo no digo que halla que hacer lo que hace todo el mundo, sólo digo que no es necesario ser “raro” para ser excelente.
La gente que ignora o trata de ignorar la realidad que es que precisamos de nuestro entorno (de mil maneras) puede que incluso logren grandes cosas, pero nunca lograrán el bienestar.. ejemplos de esto los hay a millares. La sociedad te influye en la manera de pensar obviamente, lo erróneo en mi opinión es el pensar que porque la sociedad lo haga de una determinada manera está mal.
Existen personas que han aportado mucho al mundo que además han sabido vivir en sociedad, y estos son lo verdaderos ejemplos de excelencia. No copiar a la sociedad sin más. Se puede tener una moral socialmente aceptable siendo esta fruto de un profundo estudio reflexivo.
marzo 11th, 2009 at 22:32 pm
Sinceramente, el Dr. House me parece un personaje ficticio; para la sociedad, una llamada de atención ya que algún guionista loco y cansado de escribir lo mismo de siempre se enfrentó en su momento a patrocinadores y empresarios varios para poder lanzar su gran idea de “yo existo”.
El éxito de la serie House es simplemente el poder decir lo que no puedes decir, a tu jefe, a tus padres, a tus amigos, a tu enemigo, pero sí se lo dices a uno que te acaba de dar un golpe por detrás o a tu amor cuando te hace sufrir.
Y es que House representa todo aquello que no podemos ser, volviendo a lo de ser o parecer.
Pero realmente ¿serías como él si tuvieras esa libertad de serlo?
Sencillamente pienso que quien se sienta identificado con este personaje es que tiene ganas de gritar, de desembarazarse de la armadura que lleva y de los ropajes que lo cubren para poder mostrarse al mundo y a él mismo.
Porque por circunstancias o por su forma de ser o la educación recibida (o tantas otras razones) NO PUEDE. Es decir, nunca ha podido ser él mismo.
Y eso es tremendamente triste.
En conclusión, se puede ser uno mismo sin llegar a estos extremos, la idea es que nos busquemos dentro y no en los demás, para poder aportar algo ínfimo de uno mismo.