Todos tienen una madre (canciòn)

Canciòn: Todos Tienen una Madre
Artista: Leo Dan

Todos tienen una madre, ninguna como la mía,
que arde como lucecita haciendome compañía,
la vieran dentro mi rancho,
sencillita como es ella,
y sus ojitos se apagan
como el fulgor de una estrella.

(coro)
Yo le pido ha Dios rezando
que mi mamà no se muera
que viva dentro mi rancho
como estampita siquiera.

(recitado)
Si alguna ves madrecita
tù te me vas para el cielo,
llèvame madre querida no me dejes,
no me dejes yo te quiero.

Pero su sombra me alcanza como bendición divina
es el àngel de la guarda de mi vida peregrina.

Sombra del árbol plantado en el patio solariego,
retorno piel que traduce la voluntad de mis ruegos

(coro)
Yo le pido a Dios rezando
que mi mamà no se muera,
que viva dentro mi rancho
como estampita siquiera.

Sòlo el amor de una madre (poema)

* Sólo el amor de una madre *

Sólo el amor de una Madre apoyará,
cuando todo el mundo deja de hacerlo.

Sólo el amor de una Madre confiará,
cuando nadie otro cree.

Sólo el amor de una Madre perdonará,
cuando ninguno otro entenderá.

Sólo el amor de una Madre honrará,
no importa en qué pruebas haz estado.

Sólo el amor de una Madre resistirá,
por cualquier tiempo de prueba.

No hay ningún otro amor terrenal,
más grande que el de una Madre.

Autor Desconocido

Amor de Madre (canciòn)

 

Canciòn: Amor de Madre
Artista: Gabinete Caligari

Cuando era enano me tomó
la mano y me la besó.

Mi madre me enseñó primero a caminar
solo, solito andarás.
Y me hacía comer mirando un ascensor
que había en el patio interior;
y a querernos los dos.

Mi madre me enseñó
a no llorar en el colegio
cuando ella no podía estar,
a distinguir entre el aprecio
que las personas me pudieran dar.

Mi madrecita me enseñó
a ver la vida como un señor;
y la cara de Dios,
mi madre me enseñó.

Es amor de madre que me dió
su estilo, su clase, su voz.
Me decía que no te enamores jamás
de alguien que te pueda fallar…
Y llevaba razón.

Mi madre me enseñó
a resguardarme de la lluvia
con un paraguas de verdad,
a soportar todas las puyas
que los malajes me quisieran dar.

Cuando era enano me otorgó
su amor de madre su corazón.
Mi madre me enseñó a cantar con emoción,
a no temer la maldición.
Y la cara de Dios,
y la cara de Dios.

Mi madre me enseñó,
a querernos los dos.

¿Què te impide avanzar?

Notas que no progresas, que todo te cuesta, entonces hazte unas preguntas…

Cuando te sientes poca cosa, que nada de lo que haces sale bien, que el fracaso te pisa los talones o que los demás consiguen lo que a ti tanto te cuesta vives frustrada, enojada contigo misma y esto te sumerge en un círculo vicioso del que te cuesta mucho salir.

Esto sucede porque no te crees capaz, valiosa o fuerte. Por el contrario, sabes que necesitas cambiar algo en tu vida pero no encuentras las fuerzas suficientes para iniciar el camino o piensas que ya vendrá el momento ideal que, claro está, nunca llega.

Pero el momento de comenzar a caminar en la dirección correcta es AHORA, así que puedes empezar haciéndote éstas preguntas:

¿Qué me impide sentirme mejor?

¿Qué me detiene?

¿Por qué no logro avanzar?

Tomate el tiempo necesario para escucharte, para registrar las respuestas.

No juzgues si está bien o no, solo saca de tu interior la causa de tu dolor para poder hacer algo al respecto.

Una vez que sepas concientemente qué te detiene, busca hacer algo por ti, algo que te ayude a sentirte mejor.

Es muy importante que te permitas realizar actividades placenteras porque el hacerlo te dará la energía que necesitas para producir cambios en tu vida.

Cuando te sientes bien, descubres que las soluciones a tus problemas están al alcance de tu mano, que eres más receptiva a escuchar la voz interior que te guiará o que las grandes dificultades se convierten en inmensas oportunidades.

Andrea Martínez

www.imagenyautoestima.com.ar

Madre (poema)

* Madre *

Sus ojos alcanzan los tuyos
aún estando lejos.

Su voz franquea los muros
que levantan tus miedos.

Sus manos riegan de ternura
tus espacios vacíos.

Aunque tu sombra y la de ella
transpiren juntas,
y juntas intercambien guiños cotidianos…
sólo ella puede adormecer mares de dudas,
soledades y tristezas,
sin que se note.

Sólo ella puede
cicatrizar heridas, provocar reencuentros
y recomponer alegrías,
a toda hora.

Sólo ella puede -hilvanando instantes-
tejer un tiempo de amor
para toda la vida.

Germán Campero