enfermedad-terminal

Por desgracia, muchos de nosotros tendremos que asimilar en algún momento de nuestra vida la enfermedad terminal de un ser querido. Son momentos difíciles que exigirán mucho autocontrol y en los que se nos planteará la duda sobre informar o no informar al paciente.

Se puede ser honrado sin destruir los mecanismos de adaptación del enfermo. ¿Como hacerlo?.

Se preguntará al paciente lo que le gustaría conocer de su enfermedad y se le responderá en términos que pueda comprender, si bien tienen derecho a conocer, no siempre es recomendable que conozcan todos los detalles.

Charles Edwards y Renier aconsejan tres principios que pueden ser de ayuda en estos casos:

  • Escuchar bien.
  • Nunca mentir a un paciente.
  • No retirar nunca una esperanza a la que el paciente se aferre.

Las observaciones realizadas por la doctora Kübler-Ross han permitido establecer un esquema evolutivo de la adaptación al proceso terminal, basado en los mecanismos de reacción o defensa que entran en funcionamiento durante una enfermedad mortal. Lo pacientes parecen atravesar generalmente una serie predecible de etapas emocionales clásicas a veces difíciles de distinguir, que varían individualmente en duración e intensidad:

  1. Negación y aislamiento
  2. Ira y furor
  3. Negación o pacto
  4. Depresión
  5. Aceptación

Cada uno de nosotros vivirá esta situación de forma diferente aunque seguro que con muchos puntos comunes.

¿Habéis vivido alguna vez una situación de este tipo?. ¿Cuál es vuestra experiencia u opinión?

A menudo el sepulcro encierra, sin saberlo, dos corazones en un mismo ataúd. Alphonse de Lamartine

Fuentes | cuidadosenfermedadterminal

Imagen | downthewaterfall

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