El cuerpo grita lo que la boca calla

“La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma”. Bach.

Muchas veces el resfrío “chorrea” cuando el cuerpo no llora.

El dolor de garganta “tapona” cuando no es posible comunicar las aflicciones.

El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir.

La diabetes invade cuando la soledad duele.

El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta.

El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.

El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar.

La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable.

Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.

El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza.

La presión sube cuando el miedo aprisiona.

Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza.

La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.

Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.

El cáncer mata cuando te cansas de “vivir”.

¿Y tus dolores callados? Cómo hablan en tu cuerpo?

La Enfermedad no es mala, te avisa que te estás equivocando de camino.

El camino a la felicidad no es recto.

Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES.

Existen semáforos llamados AMIGOS.

Luces de precaución llamadas FAMILIA.

Todo se logra si tienes: Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN.

Un potente motor llamado AMOR.

Un buen seguro llamado FE.

Abundante combustible llamado PACIENCIA,

pero sobre todo un experto conductor llamado DIOS

Nelson Torres, Doctor en Psiquiatría (UCV) y experto en Psico-neuro-inmunolinguistica

La besoterapia

Los besos nos ayudan a aliviar los estados depresivos, estimulan la liberación de las hormonas del bienestar, y favorecen la salud física y psicológica. No es un nuevo fármaco o tónico prodigioso, sino uno de los remedios naturales más placenteros, porque además de una muestra de amor o afecto los besos son terapéuticos y hoy se está hablando mucho de la “besoterapia”, ponte al día.

Se han inventado terapias con todo, olores, colores, música, etcétera es por esto que no nos sorprende ver que los besos son también parte de una nueva tendencia: La besoterapia, que aunque más parece una excusa para los más perspicaces, es realmente una buena fuente de beneficios para nuestra salud. De acuerdo a las últimas investigaciones, las bondades de este tipo de encuentros cercanos son múltiples, ya que además de ejercitar decenas de músculos faciales, besarse frecuentemente activa la circulación sanguínea y algunos estudios sugieren que ayuda a las personas a vivir más años y enfermarse menos. Al parecer este efecto se debe a que el beso estimula distintos compuestos hormonales que funcionan como analgésicos y fortalecen las defensas inmunológicas.

Por ejemplo, los besos crean una sensación de bienestar, al estimular la región del cerebro que libera la oxitocina, una hormona que influye en el enamoramiento, el orgasmo, el parto y el amamantamiento, y está asociada a la afectividad, la ternura y el contacto físico con los demás.

Los besos verdaderamente apasionados estimulan la liberación en la sangre de la adrenalina, que contribuye a despertar un estado de alerta y gran energía física y mental, al hacer que aumente el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el nivel de glucosa en la sangre. El beso también estimula la liberación de endorfinas, que provocan una sensación placentera, actuando como antídoto para la depresión y la consternación, son las conocidas hormonas de la felicidad. Como vemos, es inminente el consejo a que las personas que se besen más, para combatir el desánimo que invade a muchos después etapas como las fiestas navideñas y de fin de año, las vacaciones, la partida de los hijos y otras circunstancias más sensibles. Según los expertos, los besos que aportan más beneficios para la salud y contra las tristezas son aquellos cargados de pasión o emoción. Cuánto más “excitantes” y apasionados sean, “más hormonas se liberan en la sangre, y mayores son los beneficios para la salud.

Autor Desconocido

Las amigas curan


Interesante descubrimiento: Un estudio publicado por la Universidad de Los Ángeles, California, indica que la amistad entre mujeres es verdaderamente especial. Se descubrió que las amigas contribuyen al Fortalecimiento de la identidad y protección de nuestro futuro. Constituyen un remanso en medio del mundo real lleno de tempestades y obstáculos.

Las amigas nos ayudan a llenar los vacíos emocionales de nuestras relaciones con los hombres y nos ayudan a recordar quienes somos realmente. Después de 50 años de investigaciones, se identificó que existen sustancias químicas producidas por el cerebro que ayudan a crear y mantener lazos de amistad entre las mujeres.

Los investigadores, hombres en su mayoría, se sorprendieron con los resultados de los estudios. Cuando la hormona OXITOCINA es liberada como parte de la reacción de las mujeres frente al estrés, ellas sienten la necesidad de proteger a sus hijos y de agruparse con otras mujeres; cuando pasa eso, se produce una cantidad aún mayor de oxitocina, que reduce el estrés más agudo y provoca un efecto calmante.

Estas reacciones no aparecen entre los miembros del sexo masculino porque la testosterona que los hombres producen en altas cantidades, tiende a neutralizar los efectos de la oxitocina; mientras que los estrógenos femeninos aumentan la producción de esta hormona.

Después de repetidos estudios, se demostró que los lazos emocionales existentes entre las mujeres que son amigas verdaderas y leales, contribuyen para una reducción de riesgos de enfermedades ligadas a la presión arterial y colesterol. Se cree que ésta puede ser una de las razones de que las mujeres vivan generalmente más que los hombres. Las mujeres que no establecen relaciones de amistad con otras mujeres, no muestran los mismos resultados en su salud.

Así que tener amigas nos ayuda no solamente a vivir más, sino también a vivir mejor. El estudio sobre la salud indica que cuantas más amigas tenga una mujer, mayor es la probabilidad de que llegue a vieja sin problemas físicos y llevando una vida plena y saludable.

En este mismo estudio se observó también cómo las mujeres superan los momentos críticos (como la muerte del cónyuge ó de los padres) y se Percibió que las mujeres que pueden confiar en sus amigas reaccionan sin enfermedades graves y se recuperan en un lapso menor que aquéllas que no tienen en quien confiar. El estudio concluyó que la amistad entre las mujeres constituye una fuente de fuerza, bienestar, alegría y salud.

Por eso y por muchas cosas más: ¡Qué vivan las amigas!

El poder de las caricias

Las sensaciones placenteras a nivel físico modifican nuestro ánimo.

Caricias, masajes, abrazos; son la mejor terapia para los desequilibrios emotivos. Las terminaciones nerviosas de nuestra piel envían señales al cerebro; éste libera ciertos compuestos que benefician no sólo nuestro estado de ánimo sino que pueden detener o incluso curar ciertas dolencias.

Esta afirmación fue principalmente descubierta y comprobada en los bebés y niños pequeños. En el caso de los recién nacidos se descubrió que, para la supervivencia y el desarrollo, la comida es tan esencial como las caricias.

Niños en estado crítico -por ejemplo en terapias intensivas- tuvieron una recuperación mayor cuanto más acompañados y acariciados fueron por sus madres o por alguna figura sustitutiva, igualmente afectuosa.

El poder de las caricias, el contacto físico con las personas que amamos son bienes a recuperar dentro de una sociedad cada vez más ligada a los objetos y a la tecnología; esta “terapia” tan simple puede bajar la ansiedad y los efectos destructivos del estrés.

La piel es nuestro sistema nervioso exterior que nos comunica con el medio ambiente y con los otros. Por lo tanto, ciertos estímulos como las caricias resultan altamente beneficiosos para la salud física y psíquica. El contacto de los seres humanos facilita cambios positivos de comportamientos motores, emocionales y de atención, favoreciendo el equilibrio y propenden al buen humor. Por lo tanto, en pos de una mejor calidad de vida, la consigna ha de ser: “Hay que acariciarse más”.

Autor Desconocido

Gripe porcina – Mexico 2009

gripe-porcina

La Gripe Porcina como su nombre indica es una enfermedad infecciosa causada por un virus y que afecta principalmente a poblaciones de cerdos.

Si bien se había documentado que es posible que el virus porcino pase a humanos, hasta ahora no se habían visto casos en los que hubiera un contacto entre seres humanos, y al parecer eso es lo que está ocurriendo en México desde principios de Abril de este año 2009, donde el virus ha logrado mutar, mantenerse en una especie, pasar a la especie humana y lograr el contagio de humano a humano.

Estos hechos hacen inevitable que recordemos las catastróficas consecuencias que La Gripe Española – 1918 produjo durante apenas dos años en todo el mundo. Basta con indicar que mató entre 50 y 100 millones de personas.

La gripe española pudo haber matado 25 millones de personas en las primeras 25 semanas; como comparación, el SIDA mató 25 millones en los primeros 25 años.

El 5 de octubre, 2005, en la revista Science, se publica por primera vez en la historia la reconstrucción de un virus totalmente extinto, el virus de la gripe española de 1918 (H1N1).  Según el informe, después de varias décadas los científicos lograron recrear el virus con ayuda de técnicas de genética inversa, para ‘volverlo a la vida’ en un laboratorio de bioseguridad de nivel 3, del U.S. Centers for Disease Control and Prevention en Atlanta.

Al igual que el original, el virus reconstituido mató en pocos días a ratones, y se comprobó que también mataba a los embriones de pollo, del mismo modo que el virus aviario H5N1.

Sabiendo todo esto, uno empieza a ver de forma diferente a esa enfermedad que nos ataca cada año y a la que amenudo subestimamos sin recordar que en otra época fue la responsable de la muerte del 5% de la población mundial. La pregunta es evidente:

¿Podría volver a pasar?

La gripe estacional no debe ser banalizada porque mata a 500.000 personas al año. Ramón Cisterna

Imagen  | Inigo Tome